Leonardo Sánchez, un cubano con estatus de residente permanente en los Estados Unidos, fue deportado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 20 de agosto, terminando en Guinea Ecuatorial con una hernia ventral significativa, sin atención médica adecuada y sin que ninguna autoridad asumiera la responsabilidad de su condición.
Un artículo del periódico español El País detalla que el avión de deportación despegó del aeropuerto de Alexandria, Louisiana, con destino inicial a Liberia. Al llegar, Sánchez y otros cuatro cubanos—Carlos Rodríguez López, Emilio Destrade Correoso y Darwin Hernández Calvo—se negaron a abandonar la aeronave y fueron trasladados inesperadamente a Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial.
Condiciones Inhumanas Durante el Viaje
El viaje duró más de 36 horas, durante las cuales los deportados estuvieron esposados de pies y manos, recibiendo solo sándwiches y agua y sin acceso a baños. "Me oriné tres veces en los pantalones," confesó Sánchez en una videollamada con la periodista Carla Colomé de El País.
Un Pasado Traumático Complica el Caso
El caso de Sánchez es especialmente grave debido a su condición médica. Hace casi una década, en Hialeah, sufrió múltiples apuñalamientos que dañaron su intestino y lo dejaron en coma durante 40 días. Su hermana, Dorty Sánchez, explicó que después de la agresión, se le tuvo que practicar un injerto y colocar el colon externamente. Ha sido sometido a nueve cirugías desde entonces y estaba programado para una décima en el hospital Jackson Memorial de Miami.
Al llegar a Guinea Ecuatorial, fue hospedado en el hotel Bamy de Malabo, propiedad de la familia del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, quien ha estado en el poder durante casi 50 años. Este lugar funciona como un centro de detención de facto bajo un acuerdo de $7.5 millones entre la administración Trump y el gobierno de Malabo. Los deportados están bajo constante vigilancia armada y no pueden salir.
Negligencia Médica en Guinea Ecuatorial
Cuando intentaron llevar a Sánchez a un hospital local, los médicos se negaron a tratarlo. "Dijeron que sin documentos, no eran responsables de mí," relató Sánchez. Solo le proporcionaron paracetamol y, cuatro días después de su llegada, todavía vestía la misma ropa que tenía al salir de Estados Unidos.
Su familia en Lehigh Acres, Florida, descubrió su paradero a través de un video en Facebook publicado por otro deportado. Dorty comentó, "Decía que había un muchacho con la barriga abierta y que se llamaba Leonardo Sánchez. Si tiene la barriga abierta y se llama Leonardo, ese es mi hermano."
Un patrón creciente de deportaciones
La familia de Sánchez había contratado a un abogado de la firma Wannamaker para intentar liberarlo por razones médicas, pero afirman que el abogado los defraudó. Este caso es parte de un creciente patrón de deportaciones de cubanos a países africanos terceros, ya que Cuba no acepta repatriaciones directas de manera regular desde Estados Unidos.
Savi Arvey, directora de políticas para los derechos de los refugiados e inmigrantes de Human Rights First, expresó su "profunda preocupación" por la situación en Guinea Ecuatorial. "Las personas recluidas en el hotel carecen de acceso a atención médica esencial y están expuestas a condiciones que agravan su salud y bienestar, además de sufrir abusos físicos por parte de los guardias," enfatizó.
Un juez federal en Massachusetts declaró ilegal esta política de deportaciones a terceros países en febrero de 2026 por violar el debido proceso, aunque la decisión ha sido suspendida temporalmente mientras se lleva a cabo el litigio.
Implications of U.S. Deportations to Third Countries
Why was Leonardo Sánchez deported to Guinea Ecuatorial?
Leonardo Sánchez was deported to Guinea Ecuatorial as part of a growing trend of deporting Cuban nationals to third countries, due to Cuba's refusal to accept regular direct repatriations from the United States.
What challenges did Sánchez face upon arrival in Guinea Ecuatorial?
Upon arrival, Sánchez was detained in a hotel functioning as a de facto detention center. He faced neglect in receiving medical treatment for his severe hernia and was only given paracetamol. His movement was restricted, and he was under armed surveillance.
How did Sánchez's family learn about his situation?
Sánchez's family discovered his situation through a Facebook video posted by another deportee, which described a man with an open abdomen named Leonardo Sánchez, identifying him as their relative.